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Argentina volvió desde el abismo, derrotó 2-1 a Inglaterra y jugará otra final del mundo

Argentina estaba cinco minutos por debajo en el marcador y a pocos pasos de perder su corona. Inglaterra defendía el 1-0, Jordan Pickford sostenía todo lo que llegaba y el reloj comenzaba a cerrar el camino hacia la final.

Entonces apareció esa versión de Argentina que ya no necesita dominar una noche completa para convertirla en histórica.

Enzo Fernández empató a los 85 minutos con un remate extraordinario desde afuera del área. Lautaro Martínez, ingresado once minutos antes, completó la remontada a los 90+2 con un cabezazo feroz después de un centro de Lionel Messi.

Argentina ganó 2-1 en Atlanta, eliminó a Inglaterra y jugará la final del Mundial 2026 contra España.

Fue una semifinal cerrada, física y durante largos tramos casi sin fútbol. También fue otra prueba de una identidad que parece haberse vuelto inseparable de esta selección: Argentina puede sufrir, puede quedar al borde de la eliminación y puede perder el control del partido. Lo que nunca pierde es la certeza de que todavía queda una respuesta.

Argentina nunca perdió una semifinal de la Copa del Mundo

El dato ya no parece una estadística. Parece una ley.

Argentina disputó seis semifinales mundialistas. Superó las seis. Nunca perdió una. Nunca llegó hasta esta instancia para regresar a casa antes de la final.

Mundial Semifinal Resultado
1930 Argentina vs Estados Unidos 6-1
1986 Argentina vs Bélgica 2-0
1990 Argentina vs Italia 1-1, Argentina ganó por penales
2014 Argentina vs Países Bajos 0-0, Argentina ganó por penales
2022 Argentina vs Croacia 3-0
2026 Argentina vs Inglaterra 2-1

Seis semifinales. Seis clasificaciones.

Algunas fueron exhibiciones. Otras necesitaron penales. Esta exigió una remontada en los últimos minutos contra uno de los rivales más poderosos del torneo.

La forma cambia. El destino no.

Una primera mitad atrapada por la historia

Inglaterra y Argentina comenzaron jugando más contra el peso del partido que contra el rival.

Hubo choques, faltas, protestas y mucha cautela. Nadie quiso ofrecer el primer espacio. Nadie quiso cometer el error que pudiera perseguirlo durante décadas.

Durante los primeros 30 minutos no hubo un solo remate. Fue el partido de un Mundial con la mayor espera para el primer disparo desde que existen registros comparables, a partir de 1966.

El primer tiempo terminó sin tiros al arco.

Inglaterra tuvo algo más de iniciativa con Jude Bellingham y las subidas de Djed Spence. Argentina cerró los espacios interiores y evitó que Harry Kane pudiera recibir cerca del área.

Enzo Fernández produjo la aproximación más peligrosa con un remate desde afuera que pasó cerca del travesaño. Fue una advertencia dentro de un primer tiempo marcado por la tensión y no por las oportunidades.

La semifinal parecía bloqueada. Ninguno podía imponer su juego. Los dos entendían que el primer gol transformaría por completo el escenario.

Anthony Gordon golpeó cuando Inglaterra encontró el espacio

El partido cambió a los 55 minutos.

Harry Kane retrocedió hacia la mitad de la cancha y lanzó la jugada con un pase profundo. Inglaterra recuperó la segunda pelota, Morgan Rogers recibió abierto y envió un centro preciso hacia el segundo palo.

Anthony Gordon apareció detrás de la defensa argentina y definió sin darle posibilidades a Emiliano Martínez.

Inglaterra estaba 1-0 arriba.

La jugada reunió todo lo que Argentina había intentado evitar: Kane lejos del área, un cambio rápido de orientación, un extremo atacando el espacio y una defensa obligada a retroceder.

Durante unos segundos, Inglaterra tuvo la semifinal exactamente donde la quería.

Inglaterra retrocedió y Argentina comenzó a crecer

El gol pudo liberar a Inglaterra. Terminó encerrándola.

El equipo de Thomas Tuchel redujo su ambición, retrocedió metros y comenzó a defender la ventaja. Argentina tomó la pelota y empezó a instalarse alrededor del área inglesa.

Pickford se convirtió en la figura de su selección.

A los 69 minutos respondió ante un cabezazo a corta distancia. Más tarde volvió a salvar a Inglaterra en dos acciones consecutivas. Cada intervención aumentaba la sensación de que Argentina estaba cada vez más cerca y de que el 1-0 comenzaba a depender exclusivamente del arquero.

Lionel Scaloni modificó el equipo a los 73 minutos. Rodrigo De Paul, Gonzalo Montiel y Nicolás Otamendi entraron para aumentar la energía, sostener la presión y llevar más jugadores hacia campo inglés.

La señal fue clara: Argentina no iba a esperar.

Mac Allister golpeó el palo y la semifinal comenzó a inclinarse

A los 76 minutos, De Paul envió un centro preciso al área. Alexis Mac Allister se filtró entre los defensores y conectó un cabezazo cruzado.

Pickford quedó vencido. La pelota golpeó el palo.

Inglaterra sobrevivió, pero la acción confirmó que el partido había cambiado.

El equipo inglés dejó de buscar el segundo gol. Intentó consumir minutos, acumular defensores y proteger el área. Argentina atacó con más jugadores, ganó las segundas pelotas y empujó a su rival cada vez más cerca de Pickford.

La ventaja inglesa seguía intacta. El control del partido ya no le pertenecía.

Scaloni puso a Lautaro y Argentina apostó todo

A los 81 minutos, Lautaro Martínez reemplazó a Nicolás Tagliafico.

No fue un cambio defensivo ni una corrección menor. Argentina retiró a un lateral y agregó a otro delantero cuando quedaban menos de diez minutos.

Inglaterra respondió formando una línea de cinco y colocando más futbolistas delante de su área. La intención era resistir.

El partido se redujo a una sola pregunta: ¿podría Inglaterra soportar la presión hasta el final?

La respuesta llegó cuatro minutos después.

Enzo Fernández marcó el gol que rompió la resistencia inglesa

Argentina ejecutó un córner corto desde la derecha. Messi recibió nuevamente y encontró a Enzo Fernández libre, a unos 25 metros del arco.

Enzo acomodó el cuerpo y golpeó la pelota con una técnica extraordinaria. El remate viajó con una trayectoria extraña, cayó hacia el segundo palo y dejó sin respuesta a Pickford.

Golazo.

Minuto 85. Inglaterra 1-1 Argentina.

El empate fue merecido. Argentina había atacado sin pausa desde el gol inglés. Pickford había retrasado lo inevitable. El palo había sostenido la ventaja. Enzo terminó con la resistencia.

Inglaterra necesitaba llegar al tiempo extra, recuperar el aire y reorganizarse. Argentina percibió otra cosa: el rival estaba herido y el partido podía terminar antes.

Lautaro Martínez apareció en el minuto 90+2

Argentina no se conformó con el empate.

Mac Allister volvió a quedar cerca del gol y estrelló un remate contra el palo. La jugada continuó. Argentina recuperó la pelota, la movió hacia Messi y preparó un segundo ataque.

El capitán levantó la cabeza y envió un centro con la pierna derecha hacia el segundo palo.

Lautaro Martínez atacó el espacio entre John Stones y Reece James. Saltó antes que ambos y conectó un cabezazo violento desde muy cerca.

Pickford no pudo hacer nada.

Minuto 90+2. Inglaterra 1-2 Argentina.

Lautaro había ingresado a los 81. Once minutos después, estaba marcando el gol que enviaba a Argentina a otra final del mundo.

Messi no marcó, pero decidió la semifinal

Lionel Messi había quedado lejos del arco durante gran parte del partido. Inglaterra cerró los espacios centrales, cortó sus conducciones y lo obligó a recibir entre varios rivales.

No necesitó marcar para decidir.

Participó en la jugada del empate con el pase hacia Enzo Fernández. Después entregó el centro del segundo gol con precisión absoluta.

Dos asistencias. Dos goles en los últimos minutos. Otra final mundialista.

A los 39 años, Messi llegará al partido decisivo como líder de Argentina y con la posibilidad de ganar dos Copas del Mundo consecutivas.

Su semifinal no fue una exhibición permanente. Fue algo quizás más peligroso para sus rivales: una noche en la que permaneció contenido hasta encontrar los dos momentos exactos para cambiarlo todo.

Argentina castigó la decisión inglesa de defender demasiado pronto

Inglaterra jugó una buena parte del partido de acuerdo con su plan. Evitó que Argentina encontrara ritmo, redujo la influencia de Messi y golpeó con una transición preparada.

Su error apareció después del 1-0.

El equipo dejó de atacar, retrocedió y entregó la iniciativa. Kane quedó aislado. Bellingham pasó más tiempo persiguiendo que conduciendo. Gordon perdió contacto con la pelota. Pickford comenzó a recibir una oportunidad argentina detrás de otra.

Tuchel acumuló defensores. Argentina acumuló atacantes.

Durante un tiempo pareció que Inglaterra resistiría. En cinco minutos, todo se derrumbó.

Enzo empató a los 85. Lautaro marcó a los 90+2. Inglaterra pasó de estar cerca de su primera final desde 1966 a quedar eliminada antes del tiempo extra.

Otra remontada para una Argentina que se niega a morir

Argentina ya había vivido noches extremas en este Mundial.

Necesitó tiempo extra para eliminar a Cabo Verde. Perdía 2-0 contra Egipto y terminó ganando 3-2. Suiza la llevó nuevamente al alargue antes del 3-1 de los cuartos de final.

Contra Inglaterra volvió a quedar atrás.

La respuesta fue la misma.

Argentina no necesita que el partido sea ordenado. No necesita que todo salga según el plan. No necesita dominar desde el primer minuto.

Necesita seguir viva.

Cuando llega a los últimos minutos con una posibilidad, el partido empieza a jugarse en un territorio donde esta selección se siente más cómoda que cualquier otra: presión máxima, margen mínimo y una historia esperando una decisión.

Inglaterra vuelve a quedar a un paso

Inglaterra tenía una oportunidad histórica.

Había eliminado a RD Congo, México y Noruega. Había superado partidos difíciles y llegado a la semifinal con Kane, Bellingham y una generación preparada para terminar con décadas de frustración.

Durante 30 minutos estuvo clasificada para la final.

La derrota será difícil de explicar únicamente desde el resultado. Inglaterra tuvo la ventaja, un arquero en estado extraordinario y una Argentina obligada a exponerse.

Pero dejó de competir por el segundo gol. Eligió protegerse. Permitió que el campeón mundial atacara una y otra vez hasta encontrar el empate.

Después ya no pudo detener la ola.

Inglaterra jugará contra Francia por el tercer puesto. La espera por regresar a una final mundialista continuará más allá de 2026.

Argentina jugará su séptima final de la Copa del Mundo

La Albiceleste disputará la séptima final mundialista de su historia.

  • Uruguay 1930.
  • Argentina 1978.
  • México 1986.
  • Italia 1990.
  • Brasil 2014.
  • Qatar 2022.
  • Estados Unidos, México y Canadá 2026.

Argentina ganó tres de las seis anteriores. Ahora buscará la cuarta estrella y un logro que ninguna selección consigue desde Brasil en 1962: defender con éxito el título mundial.

También jugará dos finales consecutivas por primera vez desde 1986 y 1990.

España vs Argentina: la final está confirmada

España y Argentina disputarán la final del Mundial 2026.

España llega después de eliminar con claridad a Francia por 2-0. Argentina llega tras remontar contra Inglaterra en los últimos minutos.

Será el control español contra la capacidad argentina para sobrevivir. Lamine Yamal contra Messi. El campeón de Europa contra el campeón del mundo. La Roja en busca de su segunda estrella y la Albiceleste persiguiendo la cuarta.

Final del Mundial 2026 Fecha Objetivo
España vs Argentina 19 de julio España busca su segundo título y Argentina el cuarto

Resultado de Inglaterra vs Argentina

Partido Resultado Goles Clasificado
Inglaterra vs Argentina Inglaterra 1-2 Argentina Gordon 55’; Enzo Fernández 85’; Lautaro Martínez 90+2’ Argentina

Las claves de la semifinal

  • La primera parte terminó sin remates al arco.
  • Anthony Gordon puso a Inglaterra 1-0 a los 55 minutos.
  • Pickford sostuvo la ventaja con varias atajadas decisivas.
  • Mac Allister golpeó el palo a los 76 minutos.
  • Lautaro Martínez ingresó a los 81.
  • Enzo Fernández empató con un golazo a los 85.
  • Lautaro completó la remontada de cabeza a los 90+2.
  • Messi participó en los dos goles argentinos.
  • Argentina enfrentará a España en la final.
  • La Selección mantiene su registro perfecto: nunca fue eliminada en una semifinal mundialista.

Argentina no pierde semifinales: las convierte en historia

Durante 55 minutos, el partido fue una pelea cerrada. Durante los siguientes 30, Inglaterra defendió una ventaja. En los últimos cinco, Argentina cambió el destino del Mundial.

Enzo Fernández abrió la puerta. Lautaro Martínez la atravesó. Messi entregó las dos pelotas que hicieron posible la remontada.

Argentina volvió a llegar hasta el límite y volvió a encontrar una forma de seguir.

No perdió en 1930. No perdió en 1986. No perdió en 1990. No perdió en 2014. No perdió en 2022. Tampoco perdió en 2026.

Argentina nunca cayó en una semifinal mundialista.

Seis veces llegó. Seis veces avanzó.

Ahora queda España. Queda una final. Quedan 90 minutos entre esta generación y una cuarta estrella.

La corona sigue viva.